Islas Svalbard - Noruega - 2014

Este año intentaré realizar otro de los proyectos que teníamos conjuntamente mi mujer y yo, ver los Osos Polares como en otros viajes que he realizado para ver fauna salvaje, en libertad y en su hábitat natural.
Mi primera idea era verlos en Canadá, pero después de ver varios documentales y buscar información he decidido ir a las islas Svalbard.
El archipiélago Svalbard está situado en el Océano Glacial Ártico, al norte del continente europeo y forma parte del Reino de Noruega, consiste en un grupo de islas comprendido entre los paralelos 74º y 81º Norte y los meridianos 10º a 35º Este.
Las islas que forman el archipiélago cubren una superficie de 62.045 km².
Dominan tres grandes islas: Spitsbergen (39.000 km²), Nordaustlandet (14.600 km²) y Edgeøya (5.000 km²). otras de importancia son: Barentsøya, Lågøya, Hopen, Danskøya, Kvitøya, Wilhelmøya, solo están habitadas tres de las islas.
El 60% de las islas está cubierta por glaciares y extensiones nevadas, sin embargo, la corriente del Atlántico Norte atempera el clima ártico manteniendo las aguas limpias y navegables durante la mayor parte del año.
No existen carreteras, Los medios de transporte son barco, avión, helicóptero y motonieve.
El desplazamiento a las islas lo hago en avión, con una escala en Oslo, capital de Noruega que aprovecho para quedarme un par de días recordando un viaje anterior y actualizando mi álbum de fotos analógicas.
Mi segundo vuelo me lleva directamente al archipiélago de Svalbard, concretamente a la isla de Spitsbergen donde está la población de Longyearbyen.
Longyearbyen es la capital de las islas Svalbard y sede del Gobernador de Svalbard, también es el asentamiento más septentrional del mundo con más de 1.000 residentes permanentes.
Antigua ciudad minera, ha dado un gran salto y avanzado mucho en el turismo y la investigación, como lo demuestra la llegada de instituciones como el Centro Universitario, la estación de satélites y el Banco Mundial de Semillas o Cámara Global de Semillas, un enorme almacén subterráneo de semillas a más de 130 metros de profundidad que conserva en su interior más de un millón de plantas de cultivo de todo el mundo, tiene una extensión de más de mil metros cuadrados repartidos entre tres almacenes y es el depósito de semillas más grande del mundo, manteniendo una temperatura media de -18 grados.
Fue inaugurado en 2008 para salvaguardar la biodiversidad de las especies de cultivos que sirven como alimento en caso de una catástrofe local o mundial.
Se le conoce popularmente como la "Cámara del fin del Mundo" porque es capaz de resistir terremotos, el impacto de bombas y otros desastres.
Su ubicación geográfica plantea un sinfín de desafíos, el Sol de medianoche dura desde el 20 de abril hasta el 23 de agosto y la oscuridad perpetua desde el 26 de octubre hasta el 15 de febrero.
Las islas Svalbard tienen algunas particularidades únicas en el mundo que son: Nadie nace, nadie muere.
El frío es tan extremo que conserva los cadáveres incluso bajo tierra. Por esa razón, los cuerpos no se descomponen nunca y los virus y gérmenes se mantienen vivos, ya que son preservados por el hielo permanente, lo que también conocemos como permafrost.
Un estudio realizado sobre cuerpos enterrados en 1917, durante la pandemia que azotó al continente europeo (recordada habitualmente como gripe española), permitió descubrir que el virus de esa enfermedad todavía se conservaba activo en esos restos humanos y por lo tanto podían convertirse en un peligro para la población del archipiélago.
Desde 1950 existe una ley que prohíbe los enterramientos, cuando alguien enferma y existe riesgo de muerte se les lleva al continente, las personas con edad avanzada se trasladan a Oslo u otras ciudades a pasar sus últimos días o dejan por escrito que quieren ser incineradas y sus cenizas esparcidas en la isla.
Por otro lado, una embarazada no puede dar a luz en la isla por la ausencia de hospitales. Unas semanas antes de salir de cuentas debe marcharse a la zona continental y así poder recibir atención médica. Si todo va bien y tanto la madre como el bebé estén en buen estado de salud, pueden regresar a Longyearbyen.
Los gatos están prohibidos, no representan un peligro para sus habitantes, pero si para varias poblaciones de aves que están en peligro de extinción, que podrían ser presa fácil para este tipo de felinos.
Siempre me gusta llegar con tiempo extra, mi aventura de este año no se iniciará hasta mañana, cuando embarcaré en una travesía de nueve días por el Océano Glacial Ártico alrededor de las islas.
El día libre que tengo lo aprovecho para visitar el pueblo, es pequeño y acogedor, casas de madera, cuatro calles asfaltadas por donde circulan algunos automóviles, ya que es verano y están limpias de nieve y un museo local.
Llego por fin el día, me desplazo por mis medios al pequeño puerto de la localidad donde esta atracado el barco, no es uno de esos grandes cruceros con capacidad para varios miles de personas dedicado al ocio con todas las comodidades y lujos.
Se llama Ortelius, voy a describir un poco como es y a que se dedica actualmente.
Originalmente botado en 1989 como el "Marina Tsvetaeva", sirvió como un buque de propósito especial para la Academia Rusa de Ciencias. Más tarde remarcado y renombrado, "Ortelius" está registrado por Lloyd's Register en Londres y actualmente enarbola la bandera holandesa.
Ortelius es ante todo un verdadero buque de exploración ártica. Tiene la especificación más alta de la Clase de Hielo (UL1, equivalente a 1A) y está certificado para navegar a través de hielo marino anual sólido, así como hielo suelto de varios años. En este barco se puede descubrir la verdadera aventura llegando a lugares que otros simplemente no pueden.
Acomoda un máximo de 108 pasajeros y su diseño permite disfrutar de una gran cantidad de espacios de cubierta abierta, perfectos para la observación de aves, ballenas en el mar e icebergs.Tiene una tripulación de 22 empleados marítimos altamente experimentados, 19 empleados de hotel y 8 tripulantes de expedición con una variedad de áreas de experiencia que involucran la exploración ártica, la vida silvestre, la geografía y la historia humana, también lleva un médico permanente a bordo.
Como corresponde a un verdadero explorador ártico, los viajes del Ortelius están destinados principalmente a ofrecer un intenso programa exploratorio de vida silvestre con el mayor tiempo posible en tierra, también ofrece todas las comodidades de un hotel estándar, junto con un bar y una sala de conferencias.
Lleva 10 zodiacs con potentes motores fueraborda de 60 hp. para los desplazamientos a tierra.
El puerto de Longyearbyen es pequeño y el barco destaca entre otras embarcaciones, poco a poco va llegando la gente que me acompañara estos días. El personal del barco en tierra comprueba nuestros pasajes y va asignando los camarotes, yo voy en uno doble y me compañero es un alemán de edad similar a la mía, del equipaje se ocupa la tripulación, por lo que vamos embarcando según nos llaman por lista.
El camarote es pequeño y sencillo, dispone de dos camas, un baño y dos ojos de buey por ventanas.
Salgo a inspeccionar el barco, es antiguo y espartano, pero muy acogedor, la recepción es minimalista, el restaurante sencillo y con las plazas justas para los pasajeros, un salón con bar, sillones y varias máquinas expendedoras de café, chocolate y té junto con alguna caja de galletas que están a libre disposición.
Ya instalados y antes de zarpar nos reunimos en la sala de conferencias para conocer las medidas de seguridad y que hacer en caso de emergencias, también nos proveen de unas botas de goma muy altas que usaremos en todos los desembarcos más el chaleco salvavidas.
Sobre el mediodía el barco zarpa y realizo mi primera comida embarcado. Es tipo buffet y las mesas son de 6 personas, lo que permite confraternizar entre pasajeros, la mayoría es de mediana edad (50-70 años) y alemán, varios franceses, ingleses, italianos, una pareja joven de madrileños y un catalán de mi edad. La comida es buena y variada, si se quiere vino o cerveza se paga aparte, ya que el pasaje es con todo incluido menos la bebida. El café o té se toma en el salón de descanso.
La tarde pasa rápidamente, la mayoría vamos alternando la sala de estar con el exterior donde si permaneces mucho tiempo te hielas, vamos bordeando la isla de Spitsbergen y el paisaje que puedo disfrutar son montañas y glaciares. La cena para mi sorpresa no es buffet, nos traen una carta donde podemos elegir varios primeros, segundos y postre.
Llega la hora de dormir, no lo he comentado todavía pero no parece de noche, son las 22 horas y el Sol luce en todo su esplendor, la cortina del ojo de buey deja pasar mucha luz, yo cierro mi ventana, pero mi compañero no, por lo que tenemos luz de día toda la noche.
Las conversaciones con mi compañero son muy justas, yo no hablo alemán, ni el castellano, mi inglés es pésimo, cuatro palabras básicas, por lo que se reducen a gestos.
El desayuno es pronto ya que las actividades están programadas siempre para aprovechar al máximo el tiempo, como la comida del mediodía es tipo buffet, muy variado y completo.
Una norma básica e imprescindible en todos los desembarcos es "fichar" al entrar y salir del barco, para ello hay un tablero con unas fichas numeradas en ambas caras y color diferente en cada una, cada pasajero tiene asignado un número, al salir se le da la vuelta y al volver se vuelve a su posición inicial, eso les dará a los guías una forma fácil de comprobar que nadie se ha quedado en tierra.
Para acceder a las zodiacs el barco tiene habilitado en la cubierta inferior una pasarela de madera y cuerda que nos permite bajar con cuidado y colocarnos en las barcas con capacidad para 10 personas.
Nuestro primer desembarco lo haremos en Ny-London, un asentamiento minero abandonado del cual describo un poco su historia, establecido por el prospector Ernest Mansfield en nombre de la Northern Exploration Company (NEC) en 1911.
Mansfield descubrió el mármol en la isla en 1906, después de lo cual describió los depósitos como "nada menos que una isla de mármol puro".
Alrededor de 1912, una cantidad considerable del mármol extraído fue enviado a Inglaterra para convencer a los inversores, el mármol resultó ser inútil debido a los efectos de la meteorización de las heladas, lo que provocaba que se desintegrara a medida que alcanzaba climas más cálidos.
Todas las operaciones mineras en el asentamiento cesaron en 1920, después de años de poca o ninguna actividad.
Previo al desembarco de los pasajeros se desplazan a tierra varios tripulantes provistos de rifles para asegurar la zona, esta dinámica será siempre lo habitual ya que podría haber Osos Polares en la cercanía. Ya en tierra siempre iremos agrupados y con los guías provistos de rifles encabezando y cerrando el grupo.
El asentamiento consiste en casas y barracones de madera abandonados, así como maquinaría oxidada, el paisaje es triste y árido, el día ha salido gris y la vegetación inexistente debido a las duras condiciones climatológicas de las islas.
Este primer desembarco me ha servido para comprobar la utilidad de las botas de goma que nos han dado, para acceder a tierra o volver a las zodiacs siempre tenemos que pisar agua y se hacen imprescindibles.
Mediodía regresamos al barco para comer y más tarde en la sala de conferencias nos reunimos para charlar de lo visto y preparar la visita del próximo día, no me entero de casi nada, todas las charlas son en inglés y mis conocimientos como ya he comentado son mínimos.
Nuevo día, hoy visitaremos Ny-Ålesund o Nueva Ålesund, una localidad que sirve de base de investigación científica en la isla de Spitsbergen, tiene la particularidad de ser el asentamiento civil más septentrional del mundo, la distancia entre Ny-Ålesund y el Polo Norte es de solo 1231 km.
La localidad cuenta con una población de entre 30 y 35 habitantes, pero en verano es llega hasta 120 personas, debido a la actividad turística. Muchos de sus moradores trabajan en estaciones de investigación científica como el proyecto Global Atmosphere Watch pertenecientes a varios países.
Ny-Ålesund se fundó en 1916 por la compañía carbonera noruega Kings Bay Kull Company (KBKC) para explotar las minas de carbón. En esa época era todavía "tierra de nadie", usada por exploradores y balleneros de diversos países.
En 1925 se firmó el Tratado de Svalbard que adjudicaba la soberanía de todo el archipiélago a Noruega, pero no fue hasta el 14 de agosto de 1925 en que la soberanía se hizo efectiva. En 1929 se puso fin a las actividades mineras.Ese mismo año, la compañía minera decidió poner en Ny-Ålesund una base de avituallamiento y estación pesquera para los cientos de barcos que pescaban en las aguas alrededor del archipiélago. En 1941 la actividad minera se restableció, pero debido a la Segunda Guerra Mundial se evacuó el asentamiento y se destruyeron las entradas a las minas.
Después de la guerra, en 1945 se abrieron de nuevo las minas, para cerrar definitivamente en 1962 tras diversos accidentes y explosiones que costaron la vida a muchos mineros.
En 1964 Noruega firmó un acuerdo con la Organización Europea para la Investigación Espacial para establecer una estación de telemetría de satélites, esto fue el comienzo de las actividades científicas que actualmente se desarrollan en Ny-Ålesund.
Es parada obligatoria de los cruceros que llegan por estas latitudes, también se puede llegar en avión, hay dos vuelos semanales desde Longyearbyen. Una de las atracciones turísticas es la oficina de correos, la más septentrional de Europa, hay un pequeño museo de la minería del carbón, y casas de madera, varias de las cuales ocupadas por científicos de diversos países que realizan proyectos de investigación, pasamos la mañana paseando por el pueblo, nos dan libertad para movernos siempre no sobrepasemos los límites de seguridad que están señalizados con una placa con la imagen de un oso Polar.
Regresamos al barco para comer y proseguimos la navegación, hasta ahora el avistamiento de Osos Polares han sido muy lejanos y esporádicos, yo y la mayoría estamos deseando verlos de cerca.
Amanece un nuevo día, digo amanecer por situarme en una hora concreta, después de varias noches navegando me he dado cuenta de que no oscurece nunca, siempre es de día y no he visto todavía la Luna.
Estamos navegando por el fiordo de Liefdefjord, hoy desembarcaremos en Andoyane, unas islas pequeñas y deshabitadas donde podremos realizar varios trekings, el básico y sencillo será por la orilla, otro subirá parte de una pequeña colina y el tercero largo y difícil llegará hasta la cima de la isla, me apunto al tercero, no estoy andando mucho, me apetece estirar las piernas y siempre habrá más posibilidades de ver algún Oso.
El sendero conforme avanzamos se va empinando y poniendo más difícil, varios del grupo empiezan a tener dificultades y ralentiza la marcha, no pueden regresar ya que los guías no se pueden dividir y son necesarios en sus labores de escolta.
En la cima las panorámicas son espectaculares, montañas y glaciares alrededor y abajo en la bahía el barco aparece diminuto, ha valido la pena el esfuerzo de la subida.
regresamos por otra ruta, el descenso no presenta dificultades, lo que me permite breves paradas para fotografiar el paisaje que me rodea, árido y duro pero atractivo y diferente.
Después de la comida dedicamos la tarde a las charlas que son habituales todos los días, hoy el capitán nos ha comentado la ruta que seguiremos los próximos días. La idea inicial era bordear el exterior del archipiélago, pero las condiciones climatológicas y el espesor de hielo de la banquisa ártica lo hacen peligroso y desaconsejable, ha optado por navegar por el estrecho de Hinlopen, que separa las dos islas más grandes, Spitsbergen y Nordaustlandet y bordear la segunda por abajo.
La navegación es entretenida, la mayoría del tiempo libre que tenemos por la tarde la paso en cubierta, el glaciar Monacobreen, renombrado así en honor del príncipe Alberto de Mónaco deleita mi vista, le hago innumerables fotos, suerte de las cámaras digitales, permiten hacer sin ningún límite, verlas al instante, eliminarlas o corregir la exposición sin coste alguno.
Hoy no haremos ningún desembarco, la actividad diaria consistirá en navegar en las zodiacs por los acantilados de Alkefjellet para disfrutar de la presencia de los miles de pájaros que anidan y crían en ellos, en su mayoría son Guillemot de Brünnich, también hay Kittiwakes y gaviotas Glaucas en números más pequeños, si se observa con atención se pueden ver Zorros Árticos intentando comerse los huevos de los nidos cuando los padres buscan comida.
La mañana pasa rápidamente observando como las aves se lanzan al agua en picado a la captura de peces para alimentarse ellos y sus crías.
Después de comer y la reunión para comentar la jornada salimos a cubierta para disfrutar de las vistas que nos depara la isla de Nordaustlandet, en español, (Tierra del Nordeste) que está localizada, como indica su nombre, al noreste de la isla principal de Spitsbergen y en uno de los límites entre el océano Ártico y el mar de Barents.
La mayor parte de la isla se halla bajo grandes campos de hielo, siendo los principales el Austfonna con 8100 km² (el segundo mayor glaciar de Europa después del Vatnajökull (Islandia) y el séptimo del mundo) y el Vestfonna con 2500 km², el resto es tundra habitada por renos y morsas.
Delante nuestro tenemos el glaciar Brasvellbreen con una superficie de 1110 km² (a partir de
1980, disminuyendo). El acantilado de hielo de Bråsvellbreen/Austfonna tiene unos 180 km de largo, interrumpido solo por muy pocos y pequeños afloramientos rocosos. Esto lo convierte en el frente glaciar más largo del hemisferio Norte, navegamos paralelos al glaciar bastante tiempo disfrutando de su visión, tiene una altura media de 15 a 20 metros y numerosas cascadas de agua se mezclan con las frías aguas del Ártico.
Me voy acostumbrando a vivir siempre de día, fotográficamente es una ventaja ya que no falta nunca luz, hoy pisaremos la tierra de la isla de Nordaustlandet por primera vez, en la playa de Torellneset han descubierto un numeroso grupo de Morsas durmiendo, como siempre los guías exploradores se adelantan para inspeccionar la zona y comprobar que no hay riesgos, los planes se frustran en parte al divisar en la lejanía un Oso Polar dormitando, se toma la decisión de no desembarcar y navegar con las zodiacs cerca del grupo de Morsas sin molestarlas, hay algunas en el agua que se zambullen y sacan la cabeza de vez en cuando, es la primera vez que las veo así en su hábitat, me resulta difícil hacerles fotos bien, el movimiento de las olas y la barca me lo impide, pero bueno algo logro. Los guías deciden navegar un poco bordeando la playa para tener la oportunidad de divisar alguna Morsa más y poder desembarcar, tenemos suerte y descubrimos dos Morsas solitarias en una zona tranquila, tomamos tierra y nos acercamos a ellas, para su tranquilidad lo hacemos a una distancia prudencial y después de fotografiarlas nos vamos.
Me despierto con el ruido del hielo quebrandose bajo el casco del barco, estamos navegando por la banquisa ártica, tenemos un día fantástico, luce el Sol y un cielo azul espectacular, salgo a cubierta para contemplar como el barco surca las frías aguas del Ártico quebrando la capa de hielo como si fuera mantequilla, lo hace fácilmente sin dificultad,tras él va dejando un surco salpicado de hielo y agua azul intenso. Nueva experiencia en vivo y no vista a través de documentales.
Después del desayuno la mayoría de los pasajeros salimos a cubierta, muchos con prismáticos, los guías comentan que estemos atentos ya que hay muchas posibilidades de divisar Osos, se hacen algunos avistamientos lejanos y el barco se acerca lentamente surcando el hielo.
Poco a poco se empieza a ver con claridad un buen ejemplar de Oso Polar, el botón de disparo de mi cámara no para, tengo el dedo caliente a pesar del frio, es el primero que veo de cerca. La normativa impide al barco acercarse, hay una distancia mínima que debe mantenerse, nos detenemos a la distancia reglamentaria, lo que la ley no dice es que si el Oso se acerca a curiosear te alejes y es lo que sucede el animal se acerca hasta el casco del barco, le hago buenas fotos hasta que se aleja, alguien hace otro descubrimiento y el barco maniobra para acercarse, como el anterior es el Oso que se acerca a nosotros, lleva la cara y las patas delanteras manchadas de sangre lo que nos hace suponer que a cazado alguna foca no hace mucho. Igual que al anterior le hago buenas fotografías.
Llevamos un rato navegando cuando veo movimiento en el puente de mando y brazos señalando algo en el horizonte, coloco el teleobjetivo en la cámara e intento ver que es, cuesta distinguir en la distancia, estamos rodeados de hielo y su color blanco se mezcla con el blanco de los Osos. la gente con prismáticos empieza a dar datos, es un Oso que ha cazado una foca, el barco se acerca quebrando el hielo y podemos verlo, no se asusta y sigue comiendo, como en los anteriores avistamientos nos detenemos a cierta distancia, el teleobjetivo y el barco detenido me permite captar buenas imágenes, estoy entretenido con la escena cuando veo acercarse otro Oso, presiento que puede haber disputa, pero no, ambos comen sin pelearse, no tarda en aparecer un tercer animal con hambre, los primeros Osos se alejan de la presa a descansar y el recién llegado se une al festín.
Llevamos varias horas detenidos, los osos se han ido alternado comiendo y ya con el hambre saciada se acercan al barco a investigar, intento leer sus pensamientos y pienso que deben estar pensando la manera de abrir esta gigantesca caja metálica para degustar de la gran cantidad de comida que hay en su interior.
Llevamos varias horas varados en el hielo sin movernos, no he parado de sacar fotos y he tenido la suerte de cruzar mi mirada con alguno de los Osos cuando se acercado a la proa del barco. Me tomo un descanso y voy a la sala interior a tomarme un café, sentado allí mis pensamientos retroceden unos años, cuando viajaba en autocaravana por Canadá con Nuri, mi mujer y desarrollábamos la idea de volver para ver el Oso Blanco.
He cumplido el sueño, como el año pasado lo he hecho solo, un ictus cabrón me dejo sin ella, no estoy en Canadá, pero estoy viendo los Osos como deseábamos, teníamos muchas ideas viajeras en nuestra mente y estoy firmemente convencido en llevarlas a término.
El capitán ha tomado la decisión de hacer la comida de hoy en la cubierta superior, la tripulación empieza a sacar mesas y sillas y preparar la comida, es agosto y me recuerda mi camping en la playa de Creixell, Tarragona, han preparado una gran barbacoa para hacer carne a la brasa.
La comida transcurre con alegría y felicidad, el deseo prioritario de los pasajeros era ver los Osos y ahí los tenemos delante nuestro sin ningún impedimento a nuestra curiosidad y cámaras.
Tras el descanso después del café vuelvo a cubierta para disfrutar del paisaje y los animales, las vistas son fantásticas, hielo y agua mezclados con el Sol y el azul del cielo.
Ya entrada la tarde aparece un cuarto Oso, es más joven y pequeño que los que hay, al acercarse a los restos de la foca con intención de comer los otros tres le rugen amenazadoramente y le impiden el acceso, observo entonces que los tres primeros osos son similares en envergadura y aunque se han rugido y enfrentado entre ellos en algún momento, nunca ha pasado de cuatro bufidos, el recién llegado no tiene su tamaño y eso se hace notar, todos sus intentos de acercamiento son rápidamente censurados con gruñidos y gestos de amenaza.
La tarde transcurre con normalidad, los guías nos han comentado que pasaremos la noche aquí para mañana proseguir nuestra travesía.
Después de cenar vuelvo a salir a cubierta, quiero hacerme una foto que me recuerde mi estancia aquí y la visión de estos preciosos animales en libertad luchando por sobrevivir al cambio climático, localizo a mi amigo y le digo que inmortalice el momento, como la noche anterior aprovecho que el Sol está bajo y le un color dorado a la nieve.
como en anteriores días no importa qué hora sea, se puede seguir fotografiando, realizo las penúltimas fotos a los Osos, relajado y satisfecho decido irme a dormir, mañana será otro día.
Desayuno y salgo al exterior, los Osos siguen allí, dormitando y acercándose a los restos de comida de vez en cuando para seguir llenándose el estómago, hay que engordar y guardar energía para la temporada de hibernación.
Nos alejamos de la zona, no volveremos a ver Osos, pero personalmente estoy satisfecho.
Navegamos rumbo a Edgeoya, la tercera isla por tamaño del archipiélago está previsto desembarcar para visitar un antiguo y abandonado asentamiento ballenero y si las condiciones lo permiten subir por un antiguo glaciar extinguido a Kapp Lee, donde hay varios aparatos meteorológicos.
Como en el anterior trekking hay tres opciones, sencilla por el asentamiento a pie de playa, media que no se alejara de la orilla y la más complicada que llegara a la cima, hoy optamos por la difícil la mitad, la experiencia anterior ha hecho desistir a muchos.
El sendero asciende lentamente por un lateral del valle donde antiguamente existía un glaciar (maldito cambio climático, nos estamos cargando el planeta) el paisaje es árido como siempre, las frías condiciones de Svalbard la mayor parte del año impide que pueda crecer algún árbol y los pocos que había fueron usados en la construcción de las viviendas para los marineros que venían a los asentamientos balleneros.
La cima me permite ver los viejos aparatos meteorológicos instalados, fotografío la zona y el fiordo donde en la lejanía se ve el barco, me hacen una foto para recordar el momento y regresamos a la orilla.
Esta tarde haremos otra excursión en tierra, la zona elegida es Diskobukta donde hay un desfiladero habitado por infinidad de pájaros.El desembarco es más complicado que los anteriores, las zodiacs no pueden acercarse a la orilla debido a la poca profundidad del agua y parte del trayecto lo hacemos andando con los pies con agua a media altura, las botas proporcionadas en el barco son ideales.
El trayecto hasta el desfiladero transcurre sobre una playa con restos óseos de ballenas, renos y troncos secos. El ruido de las aves dentro del desfiladero es espectacular, hay cientos sobrevolando encima nuestro, las paredes de la zona me permiten ver otra especie que no había visto en su entorno natural, el Zorro Ártico, había varios, todos intentando trepar por las piedras para comerse los huevos de las aves.
Penúltimo día, la travesía nocturna nos ha traído otra vez a la isla de Spitsbergen, navegamos por el fiordo de Hornsund, los paisajes que nos depara la vista son fantásticos, tierra, agua, glaciares, icebergs flotando alrededor del barco y algún claro azul en el cielo, todo ello me permite hace bellas fotografías.
Hoy desembarcaremos cerca de otro asentamiento minero abandonado en Ingeborgefjellet, como en el anterior hay algunas casas de madera y mucho material de madera y metal oxidado. La vida en estas minas debió ser muy dura por los medios existentes en aquella época y las condiciones climatológicas.
La zona donde estamos es grande y despejada, los guías que controlan la presencia de Osos nos permiten pasear con tranquilidad, disfruto andando, el contraste de la hierba, piedras y restos de árboles que la marea ha dejado en la orilla permite hacer bucólicas fotografías, la presencia de varios renos salvajes en libertad, (diferentes a los que había visto en la península Escandinava y Laponia, donde van en manadas y tienen pastores que los crían, para aprovechar su carne y piel), me deja ampliar la colección de imágenes que tengo de ellos, son los primeros que veo en las Svalbard y su cornamenta es impresionante, poco a poco y a una prudencial distancia los voy "cazando" con mi cámara.
Regresamos al barco para comer y planificar el último día de navegación.
La reunión de la tarde transcurre con normalidad y los guías exponen al grupo los planes del próximo día, consisten en desembarcar en Midterhuken, una pequeña bahía con playa donde los más valientes podrán bañarse en sus frías aguas.
Me quedan pocas horas para deleitarme con estos paisajes, las horas libres que he tenido por las tardes las he empleado en verlos y fotografiarlos para luego guardarlos cuidadosamente ordenados con su nombre en el ordenador pórtatil que me acompaña siempre en mis desplazamientos, voy a relajar la mente con su visión.
Me levanto con las ideas claras, ni loco me baño, hace un frio que pela.
Los guías desembarcan los primeros y se distribuyen por la zona con sus rifles para que podamos movernos con relativa seguridad por la zona, una docena de valientes han decidido probar las frías aguas del Ártico.
El resto nos desperdigamos por la zona acotada para dar el último paseo.
Algunos pasajeros y yo nos vamos entre las rocas con la intención de divisar focas o morsas, no hay suerte.
Cuando parte del pasaje incluyendo los bañistas estaban regresando al barco y los más alejados incluyéndome a mi nos acercábamos a las zodiacs, varios rezagados y un guía empezaron a hacer gestos evidentes de estar viendo algo y que nos acercáramos, no dude y retrocedí rápidamente, acerté en la decisión fue llegar al acantilado, mirar abajo y descubrir una ballena Beluga nadando junto a las rocas, estupendo colofón final de mi viaje y otro precioso ejemplar que añadir a mis trofeos fotográficos.
Fui de los últimos en abandonar la zona, solo quedaba una zodiac esperando a los afortunados rezagados, no perdí la oportunidad de fotografiar mi último embarque con zodiac en el barco.
En la reunión de la tarde todo eran comentarios de la suerte que habíamos tenido los últimos en abandonar la playa con la visión de la Ballena Beluga, no creo que fuéramos más de diez, al finalizar la charla nos entregaron un certificado donde constaba nuestra participación en la expedición ártica y la latitud alcanzada, bonito detalle y un recuerdo más que conservar.
Me despierto con el barco ya anclado en el puerto de Longyearbyen y tras el desayuno abandono el barco con el resto del pasaje, tengo mucho tiempo libre ya que mi vuelo a Oslo no sale hasta media tarde así que aprovecho para pasear por el pueblo, comer y hacer las últimas compras de recuerdos.

Imágenes

Oso Polar - islas Svalbard - banquisa ártica
Oso Polar - islas Svalbard - banquisa ártica
Oso Polar - islas Svalbard - banquisa ártica
Oso Polar - islas Svalbard - banquisa ártica
Oso Polar - islas Svalbard - banquisa ártica
Oso Polar - islas Svalbard - banquisa ártica
Oso Polar - islas Svalbard - banquisa ártica
Oso Polar - islas Svalbard - banquisa ártica
Oso Polar - islas Svalbard - banquisa ártica
Oso Polar - islas Svalbard - banquisa ártica
Oso Polar - islas Svalbard - banquisa ártica
Oso Polar - islas Svalbard - banquisa ártica
Osos Polares - islas Svalbard - banquisa ártica
Osos Polares - islas Svalbard - banquisa ártica
Osos Polares - islas Svalbard - banquisa ártica
Osos Polares - islas Svalbard - banquisa ártica
Islas Svalbard - isla de Spitsbergen - Longyearbyen
Islas Svalbard - isla de Spitsbergen - Longyearbyen
Islas Svalbard - isla de Spitsbergen - Longyearbyen
Islas Svalbard - isla de Spitsbergen - Longyearbyen
Islas Svalbard - isla de Spitsbergen - Longyearbyen
Islas Svalbard - isla de Spitsbergen - Longyearbyen
Islas Svalbard - isla de Spitsbergen - Longyearbyen
Islas Svalbard - isla de Spitsbergen - Longyearbyen
Islas Svalbard - barco Ortelius
Islas Svalbard - barco Ortelius
Islas Svalbard - isla de Spitsbergen - fiordo Kongsfjorden - Ny London - antiguo asentamiento
Islas Svalbard - isla de Spitsbergen - fiordo Kongsfjorden - Ny London - antiguo asentamiento
Islas Svalbard - isla de Spitsbergen - fiordo Liefdefjord - Andoyane
Islas Svalbard - isla de Spitsbergen - fiordo Liefdefjord - Andoyane
Ballena Beluga - islas Svalbard - isla de Spitsbergen
Ballena Beluga - islas Svalbard - isla de Spitsbergen
Morsas - islas Svalbard - isla de Nordaustlandet
Morsas - islas Svalbard - isla de Nordaustlandet
Morsas - islas Svalbard - isla de Nordaustlandet
Morsas - islas Svalbard - isla de Nordaustlandet
Renos - islas Svalbard - isla de Spitsbergen
Renos - islas Svalbard - isla de Spitsbergen
Renos - islas Svalbard - isla de Spitsbergen
Renos - islas Svalbard - isla de Spitsbergen
Islas Svalbard - isla de Spitsbergen - fiordo Hornsund
Islas Svalbard - isla de Spitsbergen - fiordo Hornsund
Islas Svalbard - isla de Spitsbergen - fiordo Hornsund
Islas Svalbard - isla de Spitsbergen - fiordo Hornsund
Islas Svalbard - isla de Spitsbergen - fiordo Hornsund
Islas Svalbard - isla de Spitsbergen - fiordo Hornsund
Islas Svalbard - isla de Spitsbergen - fiordo Hornsund
Islas Svalbard - isla de Spitsbergen - fiordo Hornsund
Islas Svalbard - isla de Nordaustlandet - glaciar Brasvellbreen
Islas Svalbard - isla de Nordaustlandet - glaciar Brasvellbreen
Islas Svalbard - banquisa ártica
Islas Svalbard - banquisa ártica
Islas Svalbard - isla de Spitsbergen - Ny-Alesund
Islas Svalbard - isla de Spitsbergen - Ny-Alesund
Islas Svalbard - isla de Spitsbergen - Ny-Alesund - letrero
Islas Svalbard - isla de Spitsbergen - Ny-Alesund - letrero
Islas Svalbard - isla de Edgeoya - Kapp Lee
Islas Svalbard - isla de Edgeoya - Kapp Lee
Islas Svalbard - isla de Spitsbergen - Ingeborgfjellet - antiguo asentamiento minero
Islas Svalbard - isla de Spitsbergen - Ingeborgfjellet - antiguo asentamiento minero
Zorro Ártico - islas Svalbard
Zorro Ártico - islas Svalbard
Pájaros Black-legged Kittiwake - islas Svalbard
Pájaros Black-legged Kittiwake - islas Svalbard